1. Empieza por la nota simple, no por el precio
La nota simple identifica titulares y cargas publicadas. No sustituye el expediente judicial ni certifica el saldo actualizado, pero evita negociar sobre una fotografía imaginaria.
2. Pide una cifra de cancelación
El capital que recuerdas no es necesariamente la cantidad necesaria para cancelar. Pueden existir intereses, costas y varios acreedores.
3. Construye la liquidación completa
Precio esperado menos cargas, impuestos, plusvalía, honorarios y costes de cancelación. Si no cuadra, buscar comprador solo crea una venta que se romperá.
4. Comprueba el calendario
Una subasta, señalamiento o adjudicación cambia el margen. La fecha debe verificarse en el procedimiento.
